TTIP en 2015: crece la desconfianza y la oposición social

Por Tom Kucharz

Desde 2013, el gobierno de los Estados Unidos y la Comisión Europea, en nombre de los 28 Estados miembro, negocian el tratado transatlántico de comercio e inversión (TTIP). El momento geopolítico es cada vez más inestable y cambiante. Con la guerra en Siria y la crisis humanitaria de las personas refugiadas de fondo, el conflicto latente en Ucrania y la intensificación de la guerra del Estado turco contra los kurdos y de Israel contra Palestina, y tras la asfixia de Grecia con un mayor endeudamiento ilegítimo y antidemocrático, así como el debate sobre la salida del Reino Unido de la UE y el creciente riesgo de una nueva crisis financiera global por la desaceleración en China y la volatilidad de los precios del petróleo. Además, las negociaciones del TTIP se enfrentan a una oposición cada vez más fuerte de la sociedad civil: en 2015 la campaña Stop-TTIP entregó 3,3 millones de firmas contra TTIP y CETA, el tratado UE-Canadá a la espera de ser ratificado, en Berlín se manifestaron 250.000 personas contra el TTIP, y hubo dos momentos de acciones y movilizaciones en cientos de lugares de Europa y el mundo.

El movimiento de poder popular en contra el TTIP creció a lo largo 2015, aquí algunos momentos:

Enero: rechazo aplastante a los “tribunales privados de arbitraje”

2015 comenzó con dos revelaciones explosivas: miembros de Syriza del gobierno griego recién elegido anuncian que se opondrán a los tratados TTIP y CETA. Por otra parte, la consulta pública organizada por Bruselas en 2014 sobre la protección de la inversión y los peligrosos “mecanismos de solución de controversias entre inversor y estado” (conocido por sus siglas en inglés ISDS), recibió 150.000 respuestas, una participación récord. El 97% rechazó la existencia de tribunales privados de arbitraje y la posibilidad de que inversores puedan demandar a un Estado si alguna ley o política reduzca sus beneficios.

Un ejemplo: Desde 2011, una treintena de inversores internacionales presentaron demandas contra el Gobierno español por los nefastos cambios reguladores y recortes del PSOE y PP a las energía renovables, usando el “Tratado de la Carta de la Energía”, un sistema singular de justicia privada que da derechos extraordinarios a los inversores internacionales. Se trata de una inmensa partida en la que hay en juego miles de millones de euros de dinero público y que se celebra de forma casi secreta en hoteles de Estocolmo, París, Ginebra y Nueva York.

Febrero: presión política en varios países

Cientos de activistas del Reino Unido viajaron a Bruselas para entrevistarse con miembros del Parlamento Europeo y para protestar contra las negociaciones secretas del TTIP. En Francia, como parte de la campaña “Hola Partido Socialista. No queremos ISDS” las llamadas a las sedes del Partido Socialista saturadas las líneas telefónicas para exigir un posicionamiento en contra del ISDS.

Marzo: crece la presión al Parlamento Europeo

Cerca de 400 organizaciones de toda Europa dirigen una carta abierta al Parlamento Europeo, marcando el comienzo de un gran esfuerzo conjunto de la sociedad civil para que las y los diputadas/os aprueben un informe pidiendo el fin de las negociaciones del  TTIP. En el Foro Social Mundial en Túnez el movimiento Stop-TTIP se coordinó en un contexto más amplio de luchas para desmantelar el poder de las multinacionales y políticas neoliberales en todos los continentes, especialmente en África, América del Sur y Asia. En Madrid, cubren la estatua del escritor Pío Baroja, para denunciar el TTIP.

Abril: Días de acción global

Dos días antes de la novena ronda de negociaciones del TTIP en Nueva York, miles de personas de movilizaron en más de 750 pueblos y ciudades de 46 países. En el Estado español tienen lugar protestas y actividades en 53 localidades. Bajo el lema “las personas y el planeta no somos mercancía” miles de personas se han citado en Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia.

Mayo: Elecciones generales en el Reino Unido

El “NO” al TTIP y otros tratados cobra protagonismo en la campaña electoral en las generales del Reino Unido. En Bruselas, meses después de escuchar un no rotundo al mecanismo ISDS, la Comisión Europea desoye a la opinión pública y presenta un sistema ISDS maquillado para ser incluido en el TTIP. Una auténtica burla a la democracia. En la Comisión de Comercio Internacional (INTA) del Parlamento Europeo una coalición entre eurodiputados conservadores, socialdemócratas y liberales da su apoyo al TTIP, convirtiendo el asunto en uno de los más controvertidos de la actual legislatura.

Junio: Bochorno en el Parlamento Europeo

Una declaración sin precedentes de 10 expertos independientes de la ONU condenó la grave amenaza para los derechos humanos que suponen los acuerdos comerciales de nueva generación como TTIP, CETA, TiSA. Mientras tanto escenas absurdas en Estrasburgo: gracias a una artimaña legal, el Parlamento Europeo suspende la votación y el debate a la resolución del TTIP por miedo de no conseguir una mayoría favorable. La presión ciudadana ha sido clave para crear división en los grupos políticos.

Julio: PP y PSOE juntos a favor del TTIP

Pero la gran coalición entre conservadores, liberales y socialdemócratas desoye a la ciudadanía. La mayoría neoliberal de los legisladores adoptó el 8 de julio una resolución, con más de 100 enmiendas, en apoyo a las negociaciones del TTIP que incluye un mecanismo de resolución de conflictos que da privilegios a empresas multinacionales e inversores en detrimento de la democracia y los derechos humanos. En el Reino Unido se lanza una plataforma de artistas contra TTIP.

Septiembre: ¿ducharse contra el TTIP?

Reunión estatal en Barcelona de la campaña “NoalTTIP” que suma ya más de 280 organizaciones, sindicatos, partidos y plataformas. En el Reino Unido, la organización británica War on Want se alía con la empresa de cosméticos naturales Luz quien lanza un gel de ducha para enviar el “tratado sucio” por el desagüe. Las ventas del producto se destinan al apoyo de los grupos que hacen campaña contra TTIP en Europa.

Octubre: mociones municipales y otra semana exitosa de movilización global

El 2 de octubre el Pleno Municipal de Barcelona ha aprobado una declaración institucional para proclamarse como municipio contrario a la aplicación del TTIP y otros tratados similares como el CETA y el TiSA, el Acuerdo multilateral sobre el Comercio de Servicios. La moción presentada por la Campaña “Catalunya No al TTIP” ha obtenido los votos a favor de Barcelona en Comú, ERC y CUP, mientras que CiU y PSC se han abstenido, y Ciudadanos y PP han votado en contra. Junto con Barcelona, también Santiago de Compostela, Mérida, Sevilla, Valladolid y más de 120 municipios del Estado español forman parte de una larga lista de ciudades europeas (Colonia, Lyon, Bruselas, Oxford, Milán, Viena, Ámsterdam) que han expresado su rechazo a los fuertes recortes en derechos y a la pérdida de competencias municipales que supondría el TTIP.

La entrega en Bruselas de 3,2 millones de firmas recogidas por la Iniciativa Ciudadana Europea contra TTIP y CETA inauguró la Semana Internacional contra los Tratados de Libre Comercio. Mientras tanto, los medios del mundo se sintieron atraídos por una manifestación en Berlín de 250.000 personas para protestar contra el TTIP. En Madrid y Barcelona marchan decenas de miles. Se lanza un informe sobre la amenaza para los servicios públicos de los acuerdos comerciales como TTIP y el acuerdo UE-Canadá, CETA. Un nuevo caso de ISDS contra España: la multinacional canadiense Edgewater exige una indemnización millonaria porque la Xunta de Galicia le retiró los derechos sobre la explotación de la mina de oro de Corcoesto tras años de lucha social para impedirla.

Noviembre: Indignación ante la entrega de un premio a Juncker

Rajoy entrega un premio al Presidente de la Comisión Europea, que convirtió Luxemburgo en un paraíso fiscal, ayudando a grandes multinacionales a delinquir, y es uno de los máximos impulsores del TTIP. Lanzamos el video “TTIP: el campo cerrado por defunción”. La Comisaria de Comercio europea, Cecilia Malmström, presenta una propuesta legislativa para maquillar el mecanismo de solución de controversias entre inversores y Estados (ISDS) y seguir dando a las multinacionales el privilegio exclusivo de desafiar leyes nacionales y comunitarias. El relator de la ONU, Alfred de Zayas, denunció la propuesta sin tapujos: “los mecanismos ISDS no puede ser reformados, deben ser abolidos”. Cemusa, filial de FCC especializada en mobiliario urbano, presentó una demanda de arbitraje privado contra México. Por su parte, Cementos La Union y Áridos Jativa han presentado una solicitud de arbitraje contra Egipto para proteger sus inversiones.

Diciembre: el comercio mata al clima

Cientos de miles de activistas se movilizan en París y en todo el mundo frente a la Conferencia sobre el Clima de la ONU (COP21). Unos días antes de la apertura, la filtración de un documento confidencial de la Unión Europea revela las instrucciones dadas por Bruselas a los negociadores en la COP21 en los aspectos relacionados con el clima, el comercio y la inversión: “las reglas comerciales internacionales no pueden ser modificadas de ninguna manera por un acuerdo climático”. Estaba prohibido tocar a los principios del “libre comercio”, a pesar de que constituyen una de las causas principales de la crisis climática. TTIP y CETA son blindajes perfectos para criminales climáticos como ExxonMobil, Shell, BP, Repsol, Iberdrola, Endesa o GasNatural-Fenosa. Porque los tratados de comercio e inversión que la Unión Europea negocia con Canadá y Estados Unidos refuerzan un régimen peligroso que aumenta la quema de combustibles fósiles y limita la capacidad de las administraciones públicas para frenar la crisis climática. La relación entre las “reglas sagradas del libre comercio” y la lucha para frenar el cambio climático será uno de los trabajos centrales para muchas organizaciones y movimientos sociales. Además, se lanzó la nueva web de la campaña en el Estado español: www.noalttip.org

2016 promete ser un año clave para la lucha contra los acuerdos de comercio e inversión. El proceso de ratificación del CETA podría iniciarse este año, y está previsto que las élites aceleren las negociaciones del TTIP antes de que el mandato del presidente Obama termine en enero de 2017. Más que nunca, nuestra movilización es necesaria. Porque sí es posible parar CETA y TTIP, así como otro gran tratado secreto, el TiSA, que pretende privatizar –aún más, si sabe- los servicios públicos.

Tom Kucharz, miembro de Ecologistas en Acción

Enero 2016