La Economía Social y Solidaria exige su lugar en una Europa más justa

El Salmón Contracorriente

El jueves se celebró en el Bruselas el primer Foro Europeo de Economía Social y Solidaria, que tuvo lugar en el Europarlamento y al que asistieron más de 250 personas de varios países, con la intención promover un nuevo marco europeo e impulsar el intercambio de experiencias entre los distintos actores de la Economía Social y Solidaria (ESS).

El año pasado, la Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL), grupo parlamentario europeo al que pertenecen Podemos e Izquierda Unida, decidió apoyar y promover la ESS como una de sus principales estrategias para la legislatura 2014/2019. Para ello se organizó este primer Foro europeo de la ESS en la sede del Parlamento Europeo, en la capital belga, con la intención de promover un intercambio de experiencias, resaltar las dificultades que encara el sector y potenciar sus efectos para paliar las consecuencias de la crisis y la exclusión social.

 

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Durante un día se reunieron en Bruselas representantes de cooperativas, del mundo académico, ONG, movimientos sociales, organizaciones rurales y otros movimientos y asociaciones que promueven una economía más justa en España, Portugal, Grecia, Italia, Croacia, Irlanda, Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Alemania y Francia. Más de 250 personas pudieron asistir a un programa de 4 conferencias y 9 talleres en los que se debatió y se compartieron experiencias sobre la situación actual de la ESS, así como sobre sus retos y sus necesidades legales y jurídicas para poder desarrollarse en una Europa incapaz de salir de la crisis y necesitada de nuevas fórmulas económicas. La economía social, que ha mostrado una gran fortaleza antes la situación económica de los últimos años, se postula como una clara alternativa. “La ESS ha mostrado una resistencia extraordinaria a la crisis, a los recortes y a la austeridad impuesta por Europa”, explicó Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos y del grupo parlamentario GUE/GNL, en la conferencia inaugural. “Actualmente 14 millones de empleos, el 6,5% de toda Europa, se localiza en la ESS y no sólo es un empleo de mayor calidad, sino que es más participativo además de sostenible y respetuoso con el medio ambiente”, argumentó Urbán.

Este evento es una muestra de que la ESS está decidida a seguir dando pasos firmes para convertirse en una alternativa real al sistema económico actual, exigiendo en Bruselas, el mismo corazón de la política europea, una mayor predisposición política, jurídica y económica para promoverla. “Necesitamos una nueva Europa donde la ESS pase de ser un sector minoritario y marginal para pasar a formar parte fundamental de las políticas presupuestarias y un eje transversal de una nueva Europa más justa y solidaria”, explicó José Luis Monzón, presidente del Centro Internacional de Investigación e Información sobre la Economía Social y Cooperatva (CIRIEC), “El reconocimiento jurídico y la limitación de lo que es la ESS son necesarios para que reciba el reconocimiento político, contable e institucional que debe tener en Europa”, concluyó Monzón.

Además de las conferencias, en el foro se sucedieron 9 talleres en los que se mostraron propuestas exitosas, se debatió y se intercambiaron experiencias reales de economía social en temas como la gestión de los bienes comunes, nuevos instrumentos financieros, innovación social o sobre los retos ecológicos de la ESS entre otros temas.

La ESS española a la cabeza de Europa

La comitiva española, la más numerosa de todas, estaba compuesta por miembros de diferentes organizaciones como la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS), que viajó a Bruselas con representación de varios puntos de España, cooperativas de consumo como Som Energía, el banca ética cooperativa Fiare, la federación de asociaciones empresariales de empresas de inserción FAEDEI, la Universidad Rey Juan Carlos, COCETACEPESCIRIECCooperama, la Plataforma de la Auditoría Ciudadana de la Deuda y la revista de economía Alternativas Económicas entre muchas otras organizaciones y cooperativas. Tal despliegue demostró la fuerza del sector y su gran capacidad para crear redes y alianzas en nuestro país, así como la diversidad de actores que trabajan por construir una economía más justa y democrática centrada en las personas.

Otra de las iniciativas presentadas en el evento, y que contó con representación española, fue la campaña “Challeging the Crisis” en la que un grupo de jóvenes, de los países donde la crisis y la austeridad ha tenido unas mayores consecuencias, pretenden ejercer presión sobre el europarlamento mediante una recogida de firmas a nivel europeo para que se declare 2018 Año de la Economía Social. “Se necesita que 10 europarlamentarios de tres grupos diferentes asuman la petición como co-autores para poder presentarla en Estrasburgo”, explica Eva Vicente, de Economistas Sin Fronteras y coordinadora de la campaña en España. “Luego necesitamos que el 50% de los europarlamentarios la voten, por lo que todavía debemos seguir ejerciendo presión política difundiendo la campaña y recogiendo apoyos”, concluye Vicente.